El proyecto contempla la transformación de las calles que rodean la plaza en áreas de circulación de baja velocidad, niveladas con el espacio central para ampliar su superficie y permitir un uso intensivo en eventos especiales. Esta intervención crea una franja de convivencia entre peatones y vehículos, mejorando la seguridad vial y la integración urbana. Se incorporarán dos nuevas áreas de juegos infantiles diferenciadas por edades. Las veredas serán renovadas con mosaico granítico y bandas podotáctiles, garantizando una accesibilidad plena. El reposicionamiento del mástil sobre el eje cívico este-oeste permitirá una mejor organización de los actos públicos. Con un sistema integral de iluminación que comprende tanto el área central como sectores estratégicos, con un nuevo tablero eléctrico y la recuperación del actual sector de guardado.